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SALUD Y SOCIEDAD

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Chaplin y lo esencial

                                                    Para Áxel de Paz, joven científico

 

Cualquier diccionario de la lengua española define a la menopausia como la etapa de la vida de la mujer en que cesa la función menstrual. Y la propia etimología del vocablo expresa ese significado con absoluta claridad: Menopausia: del griego méen, mes y pausis, cesación.

 

Se trata, como puede verse desde la etimología de la voz, de un proceso biológico que implica el fin de la etapa reproductiva de la mujer, etapa que comienza, justamente, con el fin del ciclo menstrual.

 

La menopausia, ciertamente, presenta algunas otras características, como determinados malestares físicos y emocionales. Pero se trata de características secundarias, no de un rasgo esencial. Lo esencial de la menopausia es el fin de la etapa reproductiva de la mujer.

 

Como es más que evidente, este rasgo esencial no se encuentra en el varón, aunque haya quienes, sin bases biológicas, pretendan establecer una inexistente menopausia masculina, a la que, incluso contra las reglas de la etimología, llaman andropausia. De andrós, hombre y pausis, cesación.

¿Hay acaso cesación de la condición de hombre?

 

Parece innecesario recordar que la menopausia no implica que la mujer deja de ser mujer; que el contenido del vocablo sólo se refiere al fin de la etapa reproductiva femenina; y que la mujer continúa teniendo deseo sexual y vida sexual activa, constante y satisfactoria. La menopausia sólo implica que la mujer no podrá ya ser madre o que no podrá volver a serlo.

 

Obviamente, la andropausia es un neologismo ideológico sin bases científicas. Un intento bastante fallido por igualar hasta el absurdo a la mujer con el hombre. Algo así como un resabio feminista extremo y radical, insostenible desde el punto de vista científico.

 

Porque, hasta hoy, las ciencias médico-biológicas no han podido establecer en el varón un momento en el que cese la capacidad reproductiva, rasgo esencial de la menopausia. Y no han podido establecerlo, porque no existe ese momento. ¿Habrá que recordar, como demostración fehaciente, el caso de Charles Chaplin, que fue padre a los 80 años?

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx          Martes 15 de julio de 2008 

SALUD Y SOCIEDAD

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Estilos de vida

 

De unos años para acá, la ciencia médica moderna ha logrado en todo el mundo uno de sus más grandes éxitos. Una verdadera revolución en el campo de la salud y de la vida. Ha conseguido la conversión de patologías terminales en enfermedades crónicas, es decir, en padecimientos tratables con medicamentos para lograr una sobrevida de varios años en el paciente.

 

Es el caso de los ataques cardiacos Éstos se han reducido muy significativamente gracias al tratamiento terapéutico de las dos causas principales de esos temibles eventos: la hipertensión arterial y el alto colesterol en sangre.

 

Estos hechos significan que estamos siendo testigos de un nuevo jalón hacia arriba en la esperanza de vida, pues se ha logrado reducir la cantidad de esos ataques, una de las causas de mortalidad en edades relativamente tempranas.

 

No todo, sin embargo es color de rosa. No todos los signos son favorables en materia de la prolongación de la vida en condiciones de salud físicas y mentales satisfactorias. En el horizonte han aparecido nuevas causas de mortalidad en edades relativamente tempranas.

 

Dicen los demógrafos que esas nuevas causas de mortalidad son producto de ciertos estilos de vida. Ahí está el temible binomio alcoholismo- accidentes vehiculares. Y también esa plaga de la modernidad que constituyen los suicidios, fenómeno todavía inestudiado y hasta ahora insondable en sus motivaciones últimas.

 

En esta breve lista de causas de mortalidad debida a ciertos estilos de vida hay que agregar los homicidios. Pero no hay duda razonable que en esta tipología de la mortalidad moderna el primer lugar lo ocupa el tabaquismo.

 

La sociedad planetaria es protagonista y testigo de una adicción que cada día se presenta más en edades tempranas y muy tempranas, y para la cual la ciencia médica no ha encontrado aún la terapéutica necesaria.

 

Se trata de una adicción tan poderosa, que ni la más contundente demostración de los daños y los peligros que para la salud y para la vida representa el tabaco es capaz de inducir al consumidor a dejar el mortal hábito.

 

Esto, sin embargo, no siempre fue así. Porque si bien el hábito de fumar es varias veces centenario, no siempre constituyó la plaga que es hoy. Esta idea de la historicidad del tabaquismo permite ser optimistas sobre la posibilidad de su atenuación e, incluso, de su erradicación.

 

Porque lo que no siempre existió no tiene porque existir para siempre. Es cosa, como se dice en lenguaje popular, de picar piedra. De insistir en su combate. Nadie nace con el hábito de fumar. Nadie es impermeable a la educación. Y nadie tiene que morir por aspirar humo.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx         Martes 8 de julio de 2008 

SALUD Y SOCIEDAD

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Abuelos y abuelas

 

Durante toda la historia de la humanidad, la mortalidad tuvo como causa principal las enfermedades infecciosas, las que adquirían de tiempo en tiempo la forma de terroríficas epidemias. Pero diversos avances en el conocimiento de la higiene, la aparición de la vacuna contra la viruela en el siglo XVIII y el descubrimiento de los antibióticos en la segunda mitad del siglo XX hicieron que, poco a poco pero sin freno, empezaran a cambiar las causas de mortalidad y a producir el hoy evidente envejecimiento de la población. Hoy, en efecto, la mortalidad está caracterizada por las enfermedades crónico degenerativas típicas de la población en edad avanzada.

 

En términos estadísticos, es bien conocido que la esperanza de vida ha llegado ya a los ochenta años. Es el caso de Japón y de España y otros países europeos. Pero son muchas las naciones que se acercan  a esa cifra. En Cuba, por ejemplo, la esperanza de vida es ya de 78 años. En Estados Unidos, de un año menos. Y en México ronda los 75.

 

De modo que cada día habrá más ancianos. En México, según las más recientes estimaciones, no tardará mucho la población anciana en ser una quinta parte de la sociedad. Y si bien se dice que se trata de un segmento poblacional que constituye una carga familiar y social, la verdad que ese lugar común se encuentra muy lejos de la realidad.

 

Para empezar, debe decirse que suman millones los ancianos que realizan labores de inmensa trascendencia social. Es el caso del cuidado y la educación inicial de los nietos. Basta acercarse a la puerta de una guardería o de un jardín de niños o escuela primaria para darse cuenta de la enorme cantidad de abuelos y abuelas que esperan a los chiquillos.

 

¿No son acaso las abuelas quienes posibilitan por esta vía que millones de mujeres puedan trabajar en fábricas, oficinas, escuelas, hospitales? ¿Y no son las abuelas las encargadas del trabajo doméstico frente a la ausencia de las hijas que trabajan? Y este papel no se circunscribe a los primeros años de vida de los nietos. Suele prolongarse hasta la llegada de éstos a la adolescencia.

 

Estos hechos constatables por cualquier observador atento nos hablan de una ancianidad productiva y útil. Y que se prolonga por varios años después de la llegada oficial del individuo a la senectud.

 

Ésta, como se sabe, comienza convencionalmente a los 65 años. Es la edad internacional de la jubilación. Y entre este momento y el comienzo de la pérdida de autonomía del individuo, que empieza a presentarse hacia los 75 años, media, en consecuencia, una década. Diez años, al menos, de vida útil, productiva y necesaria.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx          Martes 1 de julio de 2008 

 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Trece horas diarias


 

Allá por el lejano 1982, hace ya 26 años, empezaron a ponerse en práctica en México ciertas medidas económicas que eran y son conocidas con el nombre de neoliberales. Las más generales y conocidas de éstas son la privatización de las empresas públicas (estatales y paraestatales) y la apertura de las fronteras, lo que significa la importación de productos sin el pago de impuestos.

 

Pero estas políticas económicas tenían ya una larga historia en otros países. Digamos, por ejemplo, que Europa empezó este camino antes que México. Y también antes que la nación azteca, el Viejo Mundo puso en práctica un acuerdo comercial más o menos semejante al tristemente célebre tratado de libre comercio entre Canadá, EU y México. Allá se llamó Mercomún Europeo.

 

Luego se dio un paso más. Los países europeos, con algunas excepciones, adoptaron una moneda única: el euro. Y si bien en México el tema de una moneda única de Canadá, EU y México aún no está en la agenda nacional, puede decirse que ya ha sido planteado, todavía con cierta timidez, por algunas personas e instituciones de pensamiento conservador o neoliberal.

 

Con los ejemplos anteriores, quizá quede claro que aquello que hace el neoliberalismo en Europa comienza a practicarse en México un poco más tarde. Y entre esas medidas se encuentra el aumento de la jornada laboral legal. En este sentido es bueno saber que la Unión Europea acaba de emitir una recomendación a los países miembros para que cada uno de ellos ajuste su legislación nacional, a efecto de que adquiera carácter legal la semana laboral de 60 horas.

 

Aunque cueste trabajo creerlo, la Unión Europea, cuyo origen fue el mercomún europeo, pretende que los trabajadores del Viejo Mundo trabajen a la semana sesenta y cinco horas, en vez de las 40 que laboran hasta ahora. Trece horas diarias por cinco días, en lugar de las ocho horas diarias, también por cinco días, de la actualidad.

 

Sabiendo que aquello que hace el neoliberalismo en Europa empieza a practicarse un poco más tarde en México, cabe prever que muy pronto comenzará en los medios de comunicación de nuestro país una campaña masiva y falaz para convencer a la población de la conveniencia y necesidad de aumentar hasta 65 horas a la semana la jornada laboral.

 

Hasta el desgraciado sexenio zedillista todo les había salido bien a los neoliberales. Con Fox empezaron a encontrar resistencia. Y gracias a esa resistencia, hasta ahora no han podido privatizar Pemex.

 

Queda claro así que la resistencia es el único camino para impedir que muy pronto los neoliberales logren instaurar la semana laboral de 13 horas diarias.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 24 de junio de 2008 

 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Pensión de vejez

 

Fruto directo del aumento en la esperanza de vida, hoy día uno de cada 12 mexicanos es mayor de 65 años. Pero en tan sólo tres décadas, esa proporción será de uno por cada cinco. Esto significa que dentro de 30 años, el 20 por ciento de la sociedad mexicana será anciana.

 

Este hecho, desde luego, es maravilloso. No hay, quizá, nada más triste que la muerte de una persona en edad temprana. Y máxime si se trata de niños. Y tan acostumbrados estamos ya al fin de la existencia en edades avanzadas, que mucho nos sorprende e impresiona enterarnos del fallecimiento de algún amigo, conocido o figura pública a edades, digamos la cincuentena, que no dudamos en calificar de relativa juventud.

 

Pero la vejez tiene también su lado menos grato. Es la etapa de la vida en que se presenta una serie de limitaciones e insuficiencias físicas y mentales. Es la edad, después de la primera infancia, en que se hacen más necesarios y frecuentes los servicios de salud: médicos, enfermeras, hospitales, medicinas.

 

Y la senectud es, además, la etapa existencial en que escasean, a veces hasta hacerse nulas, las capacidades productivas del ser humano. Este hecho imposibilita que el viejo pueda, como se dice popularmente, ganarse el pan de cada día.

 

Los ahorros, una pensión de retiro o las propiedades adquiridas a lo largo de la vida pueden paliar la incapacidad del anciano para obtener los recursos económicos que le permitan mantener las condiciones de vida a la que estuvo acostumbrado por años y acaso por décadas. La carencia de esos ahorros o propiedades son una condena al deterioro económico. O, por decirlo mejor, a la creciente pobreza del anciano.

 

Frente a esa situación de carencia de recursos, la carga de la manutención del anciano recae en la familia. Pero no siempre existe ésta. Y no siempre, si los hay, los hijos u otros parientes pueden o quieren asumir la pesada tarea. Es por ello que cada día se hace más evidente la necesidad de dotar a la población anciana de una pensión que le permita una vida digna.

 

Con ciertas insuficiencias y en un monto todavía pequeño, la pensión universal para la senectud es ya una realidad en el Distrito Federal. Y si bien al principio de su aplicación generó ciertas censuras en las filas del pensamiento conservador, puede decirse que hoy la pensión para los ancianos cuenta con el más amplio consenso social.

 

Quizá la tarea inmediata sea ahora extender la medida al resto del país. Y, en el DF, hacer compatible la pensión de vejez con la edad en la que oficialmente comienza la senectud. Digamos a los 65 años y no a los 70 como es hasta ahora.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx        Martes 17 de junio de 2008    

 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Incomodidad

 

Hoy día existe abundantísima evidencia científica del daño físico que el tabaco produce en la salud de quien lo fuma. Pero también existe universal evidencia empírica sobre los efectos desagradables que en la persona del fumador produce el hábito de fumar: pigmentación de los dientes, aliento fétido, tos (la llamada tos de fumador), dedos también pigmentados, hedor picante y generalmente nauseabundo en las ropas, el cuerpo y el cabello.

 

Todo esto es bien sabido. Y el fumador lo sabe. Y, como sigue fumando, parece que le importa poco. O nada. Digamos que el fumador está consciente de estos hechos y decide desestimarlos. Y hay que decir que la ley está de su lado si decide libremente fumar (o seguir fumando). Y no cualquier ley secundaria o terciaria. Lo ampara la mismísima Ley Fundamental, también llamada Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

 

Por eso nadie en su sano juicio ha propuesto prohibir la producción, el comercio y el consumo de tabaco. Eso de prohibir ya se hizo alguna vez en Estados Unidos con respecto al alcohol. Y el fracaso y la secuela criminal de aquella legislación se han convertido en paradigmas de lo que no se debe hacer.

 

Y una prueba actual de que tales prohibiciones no conducen a la eliminación de la demanda (y tampoco de la oferta) es el caso de las llamadas drogas duras, como marihuana, cocaína, heroína y morfina, y otras denominadas artificiales, de laboratorio o no naturales, como el crack, el kristal y algunas más. Y son prueba igualmente de que un efecto indirecto es la aparición de un poderoso aparato criminal capaz de poner en jaque y corromper desde policías de crucero hasta a gobiernos nacionales.

 

De modo que prohibir el tabaco y sancionar penalmente su producción, comercio y consumo sería reeditar el error histórico cometido con el alcohol, y repetir igualmente, el error actual que implica la prohibición de las drogas distintas al alcohol y al tabaco.

 

En el caso del tabaco, en consecuencia, parece no quedar más camino que hacerle incómoda al fumador la realización del acto de fumar. Esta incomodidad ha tomado la vía universal de prohibir el acto de fumar en establecimientos públicos, con el sólido argumento de evitar la inhalación del humo del tabaco a quien no quiere hacerlo.

 

La medida, desde luego, tiene detractores, pero es absolutamente legal. Más aún: es absolutamente constitucional. Y lo que, en última instancia, es mucho más importante: posee el más amplio consenso social. Y tan lo comprenden así los fumadores, que no osan arriesgarse al reclamo social fumándose un cigarrito, por ejemplo, en un cine o en un restaurante.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 10 de junio de 2008 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Inflación

 

A fin de frenar la reciente y sostenida alza en los precios de muchos alimentos, el gobierno federal anunció la apertura total de las fronteras para que sin pagar impuestos entren al país productos agropecuarios, lo que al hacer crecer la oferta deberá contribuir a la baja de esos precios hoy inflados.

 

¿Pero de dónde saldrán los productos que se van a importar? Pues de aquellos países que poseen excedentes de maíz, arroz, frijol, leche, carne y huevo, entre otras mercancías. México cubrirá su déficit con el superávit de otras naciones. Esto, en buen romance, significa que mundialmente no hay escasez de alimentos.

 

Y significa que la supuesta escasez y la ola inflacionaria consecuente sólo afecta a países y regiones que no producen suficientes alimentos para su propio consumo. Y que, además, carecen de recursos para pagar importaciones alimentarias.

 

Mas no debería olvidarse lo fundamental: que importar y exportar son actos de comercio. Y contra la escasez y la carestía el comercio sólo es solución coyuntural. El único camino de fondo  es aumentar la producción nacional. Y la medida de fronteras abiertas anunciada por Calderón no aumenta la producción nacional. Simplemente cubre un déficit que no tendría por qué existir, pues México puede producir alimentos para su propio consumo y hasta para exportar, tal como lo hizo a lo largo de décadas.

 

 

Pero me temo que la ola inflacionaria que estamos viviendo no se circunscribe a la comida. Y si bien todavía no tengo datos duros, creo que el aumento de precios ya es generalizado en México. Que el país está volviendo al pasado de tasas inflacionarias muy superiores al 4 o 5 por ciento que hasta ahora reconocen el Banco de México y la Secretaría de Hacienda.

 

Si esto es así, quiere decir que el gobierno de Calderón ha perdido el control de la economía. Igual que pasó en los últimos treinta años, desde Echeverría hasta Zedillo.

 

Sólo que ahora esta pérdida de control de la economía habrá de sumarse a los otros graves y crecientes problemas que enfrenta el gobierno y que antes no existían: narcotráfico desbordado, violencia criminal incontrolable, legitimidad cuestionada, inexperiencia política, repatriación de centenas de miles de emigrantes indocumentados, desempleo masivo y agricultura e industria en ruinas.

 

El panorama, como se puede observar fácilmente, no es halagüeño. Las alzas de precios que ya se observan en todas las ramas de la economía y el contexto en que se dan son mala señal. Y si bien hasta ahora el gobierno ha logrado esconder la inflación, ésta no tardará en hacerse dolorosamente visible hasta en las cifras oficiales.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx          Martes 3 de junio de 2008 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Intimidación

 

Con cierta recurrencia fácilmente comprobable, los centros de poder del imperialismo (Washington, Londres, Berlín, París, Tokio) ponen en práctica un programa de terror informativo o mediático con el fin de mantener permanentemente asustada a la población mundial. No sólo a los habitantes del llamado tercer mundo, es decir, los países pobres, sino incluso a las poblaciones que habitan esos centros de poder económico universal.

 

Quién no recuerda la campaña aquella, en el año 2002, para meternos miedo con una improbable epidemia universal y mortífera de una enfermedad llamada SARS, siglas de Síndrome Agudo Respiratorio Severo, patología que sólo alcanzó algo más de tres mil casos en todo el mundo, con menos de 200 fallecidos. Y resulta que hoy, en 2008, sólo las personas memoriosas y los especialistas recuerdan el asunto y el miedo universal que, injustificadamente, provocó.

 

Un poco antes, en 1997, la política de terror se centró en la posibilidad de una nueva epidemia, esta vez una gripe aviar. En los medios de comunicación acríticos o amarillistas se decía que tal epidemia podía ser tan mortífera como aquella otra gripe aviar, llamada influenza española, que a principios del siglo veinte se llevó a la tumba a más de 50 millones de personas.

 

Pero hoy se sabe que la supuesta gran epidemia  de 1997 de gripe aviar entre humanos nuca tuvo lugar. Y que los casos de infección y muerte de humanos no supusieron cifras significativas.

 

Más recientemente, la política de asustar a la población planetaria tomó la forma de la amenaza del inminente agotamiento del petróleo. Pero no se vio a ningún gobierno de los países ricos, grandes consumidores de petróleo, poner en marcha programas de ahorro energético, lo que sería la primera medida racional en caso de un verdadero agotamiento petrolífero.

 

Y ahora, en las últimas semanas, esa política de intimidación ha tomado la forma de amenaza de una inminente hambruna por aguda escasez de alimentos. Pero contra esa malévola información, se sabe que hoy en día y desde hace muchos años, la oferta de alimentos supera con creces a la demanda.

 

Es perversamente deliberado identificar la súbita alza en los precios de alimentos que se ha presentado en varios países con la posibilidad de una hambruna universal.

 

Porque más allá de las razones económicas reales de esta súbita ola inflacionaria, y más allá del componente especulativo que esencialmente la explica, lo cierto es que ahora mismo la oferta universal de alimentos supera a la demanda. O, dicho claramente, nada más lejos de la realidad que la posibilidad de una hambruna mundial. Puro terror mediático.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 27 de mayo de 2008 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

La demanda


 

Todos los días, los medios de comunicación llenan sus espacios con noticias sobre grandes decomisos de droga.  Todos los días, esos medios dan cuenta de la detención, por la policía o el ejército, de importantes capos del narcotráfico. Y todos los días, esos mismos medios nos informan del desmembramiento de poderosas pandillas dedicadas al tráfico de estupefacientes.

 

Puede ser que esas informaciones se correspondan con la realidad. ¿Cómo vamos a saberlo? Podrían ser informaciones verdaderas. Pero también podrían ser falsas o exageradas. Es bien conocida la afición de ciertos gobernantes y medios de comunicación a producir informaciones inexactas, cuando no simplemente inventadas.

 

Pero suponiendo que las cifras de arrestos  de delincuentes y de decomisos de droga fueran verdaderas, esto no es lo más importante. Lo central es conocer la magnitud y el comportamiento del consumo de drogas.

 

Decomisar diez toneladas de marihuana en un mes puede parecer mucho. Pero parece muy poco si se sabe que el consumo de yerba en ese mismo mes es de mil toneladas, de modo que ese decomiso de diez toneladas representa sólo el uno por ciento del consumo de la cannabis.

 

Las cifras anteriores son, por supuesto, arbitrarias. Un sencillo ejemplo numérico que sirve para plantear el problema. Pero como se trata de un producto prohibido por la ley, nadie conoce ni aproximadamente las cifras reales de producción y consumo de narcóticos. Es lo que se conoce en la ciencia económica como zona negra o mercado subterráneo.

 

Pero que no conozcamos las cifras no significa que no estemos siendo testigos del desaforado crecimiento del consumo de drogas.

 

Aquí está, en síntesis, el problema: a pesar de la violenta, costosa, sangrienta y mortífera lucha policíaca, judicial y militar contra el narcotráfico, el consumo, es decir la demanda, sigue al alza. Esta es, como le consta al lector, una verdad indiscutible.

 

¿No sería mejor tratar el asunto de las drogas llamadas duras cual se trata el de otros estupefacientes, como el alcohol y el tabaco? Porque debemos reconocer que la producción y el mercadeo de drogas crecen en razón de que existe y crece una demanda de drogas.

 

Como en el caso del tabaco y del alcohol, lo central debe ser combatir la demanda, no la producción y el comercio. Combatir la demanda significa aleccionar a los consumidores sobre el daño personal, familiar, laboral y social de ese consumo, así como ayudarlos a abandonar la adicción.

 

Habrá quien diga que esta vía es tan inútil como la persecución policíaca. Puede ser. Pero tiene la ventaja de que no es sangrienta, no es violenta y no es mortífera.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 20 de mayo de 2008 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Cómplices

 

Hace unos días, el lunes 28 de abril, mi compañera de toda la vida y yo fuimos al mercado del barrio en que vivimos hace más de treinta años. Y como teníamos la idea de preparar para la comida una tortilla española de huevo y papa, compramos un kilogramo del sabroso tubérculo. Pagamos por ese kilo diez pesos.

 

Supongo que si hubiéramos ido a la central de abasto, con toda seguridad habríamos pagado por el kilito de patatas (como dicen los españoles) bastante menos de diez pesos. Ocho o siete, quizás.

 

Pero una semana después alguien sugirió para la comida pollo rostizado. O, dicho en buen español, pollo asado al pastor. Mi compañera, la Chinita, fiel a la añeja costumbre, tuvo a bien comprar las tradicionales papas en hojuelas. No había más que papitas fritas de marca. Y adquirimos una bolsa grande de 170 gramos por 23.50 pesos.

 

Casi sin saber por qué, empecé a hacer comparaciones entre el precio de las papas crudas en el mercado de la colonia y el precio de las fritas de bolsita. Y pude constatar que frente a los diez pesos del kilo de papas crudas, el de bolsita, de cualquier marca, cuesta 138 pesos. Trece veces más. Una diferencia de precios de 1380 por ciento. ¡Mil trescientos ochenta por ciento!

 

Y ocurre, como le consta a cualquiera, que es muy grande la demanda de papitas fritas de bolsa. Y quien dice alta demanda, dice alto consumo. Y quien dice alto consumo está diciendo que existen millones de personas con ingresos suficientes para comprar un alimento con un sobreprecio de más de mil por ciento.

 

Pero el enorme sobreprecio que paga el consumidor por ese kilo de papas (138 pesos) parece abismal cuando se sabe que el salario mínimo en México es de sólo (más o menos) cincuenta pesos. De modo que para adquirir un kilo de papas fritas de bolsa son necesarios casi tres días (2.76) de faena de un trabajador de salario mínimo.

 

Y si el amable lector coincide conmigo en que un sueldo más o menos normal de un empleado de oficina o de comercio es de alrededor de 4 mil pesos mensuales, ello quiere decir que gana por día 133 pesos. De modo que un día de salario no le alcanza para comprar ese kilo de papas fritas (138 contra 133).

 

Así que no entiendo cómo alguien puede quejarse de la carestía del arroz, del huevo, del frijol, de la leche o de la carne, y no repara y no se queja del bárbaro precio de un producto de enorme consumo popular. Algo, sin duda, anda mal en la economía nacional y mundial.

 

Y algo anda muy mal, sin duda, en nuestras propias cabezas. Algo que nos impide darnos cuenta del abuso del que somos víctimas. Y lo que es peor: un abuso del que somos gozosos cómplices.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx        Martes 13 de abril de 2008    

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Regla fundamental

 

En su afán por privatizar Pemex, no hace mucho los voceros del pripanismo nos dijeron que una de las razones para entregar el petróleo al capital privado era la inminente escasez del hidrocarburo. Sólo queda aceite –afirmaban– para nueve o diez años.

 

Luego, ante lo burdo de la mentira, la secretaria de Energía, Georgina Kessel, elevó la cifra para hacernos saber que México tiene petróleo para 40 años. Un error entre ambos guarismos de 300 por ciento.

 

Pero tomando como referencia cualquiera de esos números, una cosa es muy clara. Frente a la posible escasez de un producto, lo primero y urgente es reducir su consumo. Y a esta regla económica fundamental no escapa el oro negro.

 

De modo que para enfrentar la supuesta escasez del hidrocarburo, antes de pensar en producir cualquier agrocombustible; antes de pensar en entregar la renta petrolera al capital privado; y antes de pensar en el desarrollo de fuentes alternativas energéticas, lo primero sería reducir el consumo de petróleo, sobre todo en el terreno en que esto es más fácil y conocido: en el campo de la producción de energía eléctrica con base en la quema de petróleo.

 

Hoy se sabe, por experiencia nacional e internacional, que la sustitución completa de focos o bombillas incandescentes por lámparas fluorescentes puede reducir el consumo de petróleo al menos en un 50 por ciento.

 

¿No cree el amable lector que ante la emergencia energética que pinta el pripanismo, el gobierno debería estar dedicado a la tarea de sustituir en todo el país los millones de focos incandescentes en uso por lámparas ahorradoras de energía?

 

Esta sencilla medida permitiría doblar el tiempo de duración del petróleo. De diez a veinte años. O de cuarenta a ochenta, según la cifra gubernamental escogida. Y si hubiera, como es perfectamente factible, petróleo para cien años, la referida acción nos daría la posibilidad de tener petróleo para los próximos dos siglos.

 

¿Para qué, entonces, buscar con tan desenfrenada urgencia petróleo en aguas profundas? Es mucho más barato, sencillo y factible cambiar bombillas gastalonas por focos ahorradores. ¿O ni eso puede hacer pronto y bien el gobierno de Calderón?

 

Millones de mexicanos sospechan que la búsqueda del hidrocarburo en aguas profundas como remedio para la supuesta escasez inminente es sólo un pretexto para hacer un negocio parecido al de la privatización de los teléfonos, los bancos, las carreteras, las aerolíneas, las siderúrgicas y las pensiones.

 

¿Alguien ha visto a los pripanistas plantear siquiera la necesidad del ahorro energético ante la supuesta próxima escasez? ¿Por qué será? ¡Ah, malandrines!

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx          Martes 6 de mayo de 2008 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Menos que un cacahuate

 

A Flavio Sosa, uno de los más importantes dirigentes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (la APPO), se le acusó de un montón de graves delitos. Tan graves, que las autoridades judiciales estimaron necesario internarlo en el penal de máxima seguridad de Almoloya. De modo que le dieron el trato judicial y penitenciario que se aplica, por ejemplo, a un narcotraficante, a un plagiario, a un asesino múltiple.

 

Mas ahora, de pronto, resulta que los funcionarios judiciales que estimaron necesario ese internamiento propio de torvos delincuentes y no de un luchador social que actúa a la luz pública, han llegado a la conclusión de que Flavio Sosa es inocente de todos esos graves delitos de los que fue acusado por el Ministerio Público Federal (la PGR) y por el Ministerio Público de Oaxaca (la Procuraduría de Justicia de esa entidad).

 

Son muchas y muy autorizadas las voces que afirman que Flavio Sosa fue acusado falsamente a fin de romperle el espinazo a la APPO. Encarcelar al líder para extinguir al movimiento. Algo así como “muerto el perro, se acabó la rabia”.

 

Si este fue el caso, y yo personalmente estoy convencido de ello, es evidente que la PGR y la Procuraduría oaxaqueña actuaron con criterio político y no jurídico. Que torcieron la ley para meter en prisión a un adversario político. Que los funcionarios de ambas procuradurías y los jueces que decidieron enviar a Flavio Sosa  al penal de Almoloya torcieron la ley, envilecieron su función y son culpables de graves delitos.

 

Pero son también muchas las autorizadas voces que sostienen que Flavio Sosa ha sido liberado no porque sea inocente de los delitos que en su momento se le atribuyeron, sino que su liberación obedece a un acuerdo político entre las citadas procuradurías y los jueces que conocieron del caso con fuerzas políticas y sociales oaxaqueñas afines al líder excarcelado.

 

En cualquiera de ambos casos es claro que las autoridades ministeriales y judiciales han violado la ley. En el primer caso, por haber acusado falsamente y haber encarcelado a un inocente. Y en el segundo caso, por dejar libre sin castigo a una persona que ha cometido diversos delitos.

 

Nada hay, sin embargo, de qué extrañarse. En México (como en el resto del mundo) la ley es, siempre, una moneda de cambio. Se cambia por dinero o se trueca por consigna política.

 

Alegrémonos de la liberación de Flavio Sosa quienes creímos y creemos en su inocencia. Laméntenla quienes pensaron y piensan que se ha liberado sin castigo a un delincuente. Pero reconozcamos todos que en México la ley vale, hoy como siempre, mucho menos que un cacahuate.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx          Martes 29 de abril de 2008  

 

 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Exclusividad

 

Todo mexicano que ha pasado por la escuela primaria sabe que el librito llamado Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es la Ley Fundamental de México. Por eso, además de estos dos nombres, recibe otros igualmente esclarecedores: Ley Suprema, Ley de Leyes y Carta Magna.

 

Y casi todo mexicano sabe, igualmente, que ninguna otra norma jurídica puede contradecir lo que señala la Carta Magna. Ni leyes expedidas por el Congreso de la Unión, ni decretos emitidos por el Poder Ejecutivo ni, mucho menos, otras normas como son los reglamentos o las leyes expedidas por los estados y municipios de la Federación. En consecuencia, toda norma jurídica que contradiga a la Ley Fundamental será ilegal y nula.

 

Por esta razón será ilegal y nula cualquier ley que permita la participación, en cualquier grado y circunstancias, del capital privado en la explotación del petróleo y demás hidrocarburos. Y será ilegal y nula, aunque la expida el Congreso de la Unión.

 

Y será ilegal y nula, aunque, en cierto momento, la llamada Suprema Corte de Justicia de la Nación pudiera decir que es legal y válida. Y será ilegal y nula, porque ni siquiera la Corte puede contradecir o ignorar el texto constitucional, texto que está al alcance de cualquier persona que sepa leer y escribir. Y aquí está ese texto:

Artículo 25 (cuarto párrafo): “El sector público tendrá a su cargo, de manera exclusiva, las áreas estratégicas que se señalan en el artículo 28, párrafo cuarto, de la Constitución, manteniendo siempre el Gobierno Federal la propiedad y el control sobre los organismos que en su caso se establezcan”.

 

Y de acuerdo con el artículo 28, las áreas estratégicas son “correos, telégrafos y radiotelegrafía; petróleo y los demás hidrocarburos; petroquímica básica; minerales radioactivos y generación de energía nuclear y electricidad”.

 

De modo que constitucionalmente, el petróleo y la electricidad son áreas estratégicas cuya explotación corresponde exclusivamente al gobierno federal, es decir, al sector público. Y nunca y de ninguna manera al sector privado. Y ni siquiera al sector social: cooperativas, sindicatos, ejidos, etc.

 

Todo esto significa que ni siquiera el más amplio de los debates puede justificar la violación de la Ley Fundamental. Nada ni nadie está sobre la letra de la Constitución. Ni el más universal de los debates ni diputados y senadores del partido que fuere.

 

Y cualquier empresa nacional o extranjera que, como ya pasa en la generación de electricidad, participe en la explotación petrolera estará fuera de la ley y en riesgo permanente de perder sus inversiones y ser penalmente sancionada.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 22 de abril de 2008 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Costo político

 

Felipe Calderón no quiere enviar al Congreso la iniciativa de reforma energética porque no está dispuesto a pagar el costo político de la privatización de Pemex. Los diputados y senadores panistas dicen, aunque no es verdad, que ellos si la enviarán, porque se encuentran dispuestos a pagar el costo político de tal medida.

 

Pero ¿cuál es ese costo político? Se trata, esencialmente, de un costo político-electoral. Calderón y su partido saben que privatizar Pemex representará la pérdida de votos en las elecciones federales intermedias de 2009, así como en muchos comicios locales en los que estarán en juego gubernaturas, congresos estatales y muchos importantes municipios.

 

Pero esa probable caída en la votación panista sería mucho más grave en el caso de la elección de diputados federales en 2009. Tanto para Calderón como para el PAN significaría perder mucha fuerza y presencia en la Cámara Baja, lo que de ahí en adelante dificultaría aún más las tareas de gobierno del michoacano.

 

De modo que tanto Felipe como los panistas entienden que si privatizan Pemex pueden sufrir un severo castigo electoral. Ser víctimas de lo que se llama popularmente “voto de castigo”. Esto quiere decir que comprenden perfectamente que su empeño en vender y extranjerizar la riqueza petrolera mexicana no es aprobada ni por los votantes tradicionales del PAN, esos que votarían por otro partido o se abstendrían en caso de consumarse la entrega de Pemex a manos privadas nacionales y extranjeras.

 

Dicho de otro modo, Calderón y su partido saben que en su afán por privatizar el petróleo nacional están actuando contra el sentir y el pensar de la inmensa mayoría de la población.

 

Hay sin embargo otros costos políticos. Sobre todo para el michoacano. Uno de éstos sería el uso de la represión contra el movimiento civil que se opone a la venta de Pemex. Con toda seguridad, Calderón preferiría no pasar a la historia como otro Gustavo Díaz Ordaz. A nadir le gusta que lo califiquen como verdugo de su propio pueblo.

 

Y si en cierto momento el asunto se sale de control, sobre todo con el bisoño y desprestigiado jefe del gabinete, podría correr la sangre y haber muertos por la represión policiaca y quizás hasta militar.

 

En otras circunstancias, el voto de castigo sería un costo indigno de consideración. El IFE se encargaría de minimizar e incluso desaparecer ese voto de castigo. Hay ya mucha experiencia en materia de fraude electoral. Del clásico y del cibernético.

 

El verdaderamente grave costo político es el de la sangre corriendo y las cárceles llenas. Este es el precio que se resisten a pagar Calderón y el PAN.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 15 de abril de 2008   

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Anticoncepción y aborto

 

Allá por 1973, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos estableció, en su artículo 4°, que “Toda persona tiene derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y espaciamiento de sus hijos”.

 

Y si toda persona tiene ese derecho, toda persona, en consecuencia, tiene el derecho a utilizar los medios científicos (porque no hay otros) que permitan hacer realidad ese derecho, es decir, que posibiliten decidir sobre el número y el espaciamiento de los hijos.

 

Son de dos tipos los medios que permiten decidir sobre el número y espaciamiento de los hijos. Uno de ellos es el variado catálogo de procedimientos anticonceptivos. Éstos son de utilización universal. Y en México, como le consta al amable lector, hasta se anuncian profusamente en los medios de comunicación social.

 

El otro procedimiento para decidir sobre el número y espaciamiento de los hijos es la interrupción del embarazo, comúnmente llamado aborto. Así, y también en buena lógica, prohibir por ley la interrupción del embarazo es equivalente a prohibir el uso de métodos anticonceptivos. Son equivalentes ambas prohibiciones porque las dos contradicen, niegan y violan el mandato constitucional.

Por ello, y para poner en sintonía a la ciudad de México con el mandato de nuestra Ley Suprema, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal decidió despenalizar el aborto en esta entidad federativa.

 

Ah, pero a la derecha no le gustó la determinación de la Asamblea. Y a través de la Procuraduría General de la República (PGR) y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), dos de las instituciones más corruptas del gobierno, presentó ante la llamada Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), un recurso de inconstitucionalidad contra la medida despenalizadora del aborto tomada por la soberanía popular del Distrito Federal.

 

Como la medida es absolutamente constitucional, pues cumple el mandato expreso y claro de nuestra Ley Fundamental, sólo cabría esperar de la Corte el desechamiento del recurso de la PGR y de la CNDH. Pero ocurre que, como a todos nos consta, la Corte es otra institución corrompida hasta la médula. Un órgano en el cual las decisiones, aún las más contrarias al derecho, como fue el caso de la periodista Lydia Cacho, se toman por “órdenes superiores”, conveniencia política o simplemente por dinero.

 

De modo que no cabe sino esperar que el corrompido tribunal considere válido el recurso presentado por la derecha cristera. Una ratificación, por si hiciera falta, del enorme desprestigio de un órgano que, desde lejos y desde hace mucho tiempo, hiede a podrido.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx    Martes 8 de abril de 2008          

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

El ejército, pieza clave

 

Como le consta a cualquier televidente, radioescucha o lector de periódicos, el gobierno de Calderón ha gastado y sigue gastando una millonada en anuncios mentirosos y cursis para convencer a la población de la conveniencia y necesidad de privatizar la industria petrolera nacional.

 

Pero también como nos consta a todos, la gente no ha caído en el engaño. La sociedad sabe que esa campaña mediática sólo busca justificar la realización de un gran negocio para las empresas petroleras extranjeras y para sus socios y agentes mexicanos.

 

Es más: la extensión e intensidad de esa campaña de cursis mentiras es evidencia categórica de la oposición popular a que la riqueza petrolera nacional retorne, 70 años después, a manos extranjeras.

 

Por ello puede decirse que el gobierno de Calderón ha fracasado en la primera fase de la estrategia para privatizar el petróleo. Pero ciego y sordo ante el repudio social a su propósito privatizador, sólo le queda el camino de la imposición.

 

Puede predecirse, en consecuencia, que durante los próximos días y meses el país será testigo de agudas confrontaciones políticas y sociales. Por un lado los privatizadores y sus escribientes y locutores a sueldo, y por otro, la gente en las calles resistiéndose a la nueva imposición.

El resultado de la confrontación es, desde luego, imprevisible. Cada uno de los contendientes pondrá en juego todos sus recursos. Por parte del gobierno habrá engaños, amenazas de represión, esfuerzos por corromper a líderes opositores y la represión misma mediante el uso de la fuerza pública: policías, tribunales y hasta el mismísimo ejército. La resistencia popular aportará la fuerza de sus convicciones patrióticas, su generosidad, su entereza moral y política y su capacidad de movilización.

 

La magnitud de la confrontación prefigura por cuenta del gobierno la utilización del ejército en tareas de represión. Bayonetas, rifles y tanques contra mujeres y hombres desarmados. Una reedición de la sanguinaria y mortal actitud del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz en el conflicto estudiantil-popular de 1968.

 

¿Estará el gobierno de Felipe Calderón dispuesto a pagar el precio de un nuevo Tlatelolco? No lo sabemos. ¿Estarán los altos mandos del ejército en disposición de mancharse de nuevo las manos con la sangre de sus compatriotas? Tampoco lo sabemos.

 

Es claro que sin el recurso de bayonetas, rifles y tanques en las calles la privatización del petróleo no pasará. Pero no está claro si Calderón y sus esbirros priistas y panistas se animarán a perpetrar una nueva matanza. El ejército será la pieza clave. La moneda está en el aire.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 1 de abril de 2008      

 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Bien por la muchachada

 

Es verdad histórica bien sabida que el 30 de abril de 1975, tras 21 años de combates, una guerrilla de campesinos semidesnudos consumó en Saigón, capital del Vietnam ocupado, la derrota del ejército colonial de EU. Y no es menos conocido que otra guerrilla, la de Fidel, Raúl y el Che, liberó a Cuba del dominio neocolonial estadounidense.

 

¿Y alguien ignora el papel de los guerrilleros soviéticos en la derrota del invasor nazi, consumada con la toma de Berlín, a sangre y fuego, por las tropas al mando de los mariscales Georgy Zhúkov y José Stalin, aquel glorioso 9 de mayo de 1945?

 

¿Alguien ha olvidado el papel de los guerrilleros partisanos del mariscal Josip Bros Tito en la liberación de la antigua Yugoslavia de los invasores alemanes, también durante la segunda guerra mundial?

 

¿Será necesario recordar que nuestros padres Hidalgo, Morelos, los Bravo, los Galeana, los Rayón, Allende, Morelos y Guerrero pelearon por la independencia de México al frente de muy pequeños ejércitos guerrilleros?

 

¿Y quién si no un ejército guerrillero expulsó de España a las tropas invasoras de Napoleón Bonaparte? ¿Y no fue una guerrilla el factor decisivo de la catástrofe en que terminó la invasión de Rusia en 1812 por cuenta del corzo ladrón y genocida?

Todos esos ejércitos guerrilleros hoy concitan la admiración universal. Pero en su tiempo fueron víctimas de las más feroces calumnias y de las más agrias descalificaciones. A la guerrilla dirigida por Ho Chi Minh la acusaron de ser la avanzada militar para el dominio comunista del sudeste asiático, escamoteándole y ocultando su verdadero carácter de ejército de liberación nacional.

 

Los jefes guerrilleros Hidalgo y Morelos fueron calumniados, encarcelados, humillados y finalmente fusilados como bandoleros por el delito de luchar por la independencia de su patria.

 

Esto mismo ocurre ahora con los dos ejércitos guerrilleros colombianos de liberación nacional: las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el ELN (Ejército de Liberación Nacional).

 

Ambas fuerzas guerrilleras son falsamente acusadas de terroristas y narcotraficantes para ocultar su carácter de ejércitos que luchan por liberar a Colombia de la condición de semicolonia de EU en la que se halla desde principios del siglo XIX.

 

Pero más allá de calumnias y desinformaciones, es claro que suman millones las personas que comprenden, respaldan y respetan a esos dos ejércitos anticolonialistas. ¿Tiene así algo de raro que lo mejor de la muchachada universitaria mexicana muestre su simpatía y brinde su solidaridad a los heróicos guerrilleros colombianos? Es apenas natural.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 25 de marzo de 2008  

 

 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Regresión de siete siglos


 

Se llama simulación o simulacro de ahogamiento. También se le conoce como submarino o asfixia por inmersión en agua. En lengua inglesa se denomina waterboarding. Se trata de una forma de tortura practicada desde tiempos inmemoriales, pero que adquirió fama histórica universal desde que fue un método predilecto de la iglesia romana, a través de la Santa Inquisición, para arrancar confesiones de herejía a los sospechosos de esta conducta o a quienes eran denunciados como herejes.

 

Según informa la enciclopedia en línea Wikipedia, “en 1252, el papa Inocencio IV, en la bula Ad extirpanda, autorizó el uso de la tortura para obtener la confesión de los reos. En ningún caso podía mutilarse al reo ni poner en peligro su vida. Las penas eran variables. Los herejes contumaces o reincidentes (o los sospechosos de serlo o los calumniados como tales) eran entregados al brazo secular para la ejecución de la pena de muerte”.

 

El waterboarding es un viejo conocido de la sociedad mexicana. También desde lejanos tiempos es practicado por las diversas corporaciones policiacas del país. Y se sabe bien que en muchísimas ocasiones la inmersión casi hasta la asfixia era, y es, realizada, para mayor eficacia, en agua con detritus o heces fecales.

 

La inmersión casi hasta la asfixia es, desde luego, uno de los tantos métodos de tortura conocidos y practicados hasta nuestros días. Hay muchos más: el simulacro de fusilamiento, las golpizas, la privación de alimentos y de agua, las quemaduras y muchas otras prácticas abominables.

 

Las sociedades más civilizadas, por supuesto, condenan la tortura en sus distintas modalidades. Y la persiguen y castigan. Pero no es fácil la punición, porque, en general, se trata de actos clandestinos, ocultos, secretos.

 

Lo central, sin embargo, es que la tortura está prohibida por las leyes y es repudiada por la sociedad. Que nuevamente fuera legal, como en los largos y tenebrosos siete siglos que duró la Inquisición, sería como volver a la Edad Media o, más recientemente, a la era del genocida imperio colonial español.

 

Desgraciadamente, algo de esto acontece ahora mismo en Estados Unidos. En este país es legal el waterboarding. Y si bien otras formas de tortura no son legales, sí son toleradas y hasta auspiciadas y protegidas por las autoridades estadounidenses.

 

Indignado, e incluso aterrorizado, el planeta es ahora mismo testigo del veto impuesto por el presidente George Bush a una ley que define como tortura, y prohíbe, el waterboarding. Un salto hacia atrás de 700 años en la historia. Una regresión legal de siete siglos del adormecido pueblo estadounidense.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 18 de marzo de 2008 

 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Nuevo yerro del doctor Narro


 

Apenas el pasado martes 4 de marzo se reanudaron clases y actividades en el plantel Núm. 2 de la Escuela Nacional Preparatoria de la UNAM, luego de una suspensión de labores de más de dos semanas. El motivo de la huelga fue la imposición de una directora repudiada por buena parte de la comunidad, sobre todo por el sector estudiantil.

 

La huelga terminó con la decisión del rector, José Narro Robles, de invalidar el nombramiento de la directora repudiada y la designación de un director interino, en tanto se nombra una nueva directora o un nuevo director que concite el consenso faltante en la pasada nominación.

 

Pero ahora es la Facultad de Derecho la que corre el peligro de un conflicto por la imposición de un nuevo director que, como se observa ya, no cuenta con el beneplácito de la mayoría de la comunidad.

 

La persona que prefigura la imposición es el licenciado Jorge Islas López. Y las razones de la inconformidad con ese nombramiento se encuentran en el historial del propio Islas López. Se trata de un abogado con muy escasa experiencia en el ámbito académico, pero con amplia trayectoria en el sector más cuestionable del ámbito corporativo-empresarial.

 

Fue director jurídico de la Cámara de la Industria de Radio y Televisión (CIRT), donde representaba los intereses de los grandes concesionarios. También, posteriormente, fue director  jurídico en Televisión Azteca, a las órdenes directas de Ricardo Salinas Pliego.

 

Es sobre todo en esta liga con uno de los capitalistas más poderosos y conservadores del país donde se encuentra la raíz de la inconformidad con el amañado plan para designar director a Jorge López Islas.

 

Y es muy lógico el repudio, pues significaría poner la conducción de la más importante escuela de derecho del país en manos de un grupo empresarial bien conocido por su nulo respeto a las normas legales que rigen la vida del país.

 

¿Ya se olvidó el doctor Narro de los actos delictivos cometidos por la televisora del Ajusco en el caso de la toma ilegal, violenta y armada de las instalaciones del canal 40 de televisión?

 

¿También olvidó ya el doctor Narro los exaltados llamamientos de los locutores de Televisión Azteca al derrocamiento de Cuauhtémoc Cárdenas cuando éste era, legítimamente elegido, el jefe de gobierno del DF?

 

¿Ignora acaso el doctor Narro el papel que desempeña la televisora del Ajusco en la degradación de la cultura de los mexicanos? ¿Creerá conveniente poner la Facultad de Derecho de la UNAM en manos de un personero, por no decir esbirro, de una empresa que no puede ser considerada modelo de conducta respetuosa del Derecho y de la Ética?

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 11 de marzo de 2008   

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Mentira gigantesca


 

A mediados del siglo veinte, al inicio de la década de los cincuenta, habitaban el planeta dos mil millones de seres humanos. Sesenta años después, en 2008, la población ya alcanza la cifra de seis mil millones de personas. De modo que la población se multiplicó por tres en sólo seis decenios.

 

Pero en ese mismo lapso de sesenta años, la producción material del planeta, y concretamente la producción de alimentos, se multiplicó por 12. Esto significa que la creación de comida, vestido, calzado, habitación, medicamentos, redes de agua potable y de alcantarillado, carreteras y escuelas, entre otros millones de satisfactores, creció 4 veces más que la población humana.

 

Todo esto también quiere decir que al inicio del siglo veintiuno hay cuatro veces más pan para cada individuo que a mediados del siglo pasado.

 

Llevadas estas cifras al ámbito de las pensiones de vejez, enfermedad, viudez y cesantía, significan que hoy en día es cuatro veces más fácil que en 1950 otorgar una pensión a quien lo necesita.

 

Estos guarismos demuestran fehacientemente que se dice una gran mentira, una falsedad monstruosa, cuando se afirma que no hay recursos para financiar las pensiones de los viejos, los enfermos las viudas y los desempleados.

 

Es cierto que ahora hay más viejos que nunca en el planeta. Y también es verdad que cada año que pase de aquí en adelante habrá más y más ancianos. Pero la cifra de senectos de hoy dista mucho de haberse multiplicado por cuatro en los últimos sesenta años.

 

Y dado que cada día es menor la tasa mundial de crecimiento de la población, y que cada día mayor la producción de satisfactores, lo único esperable es que continúe ampliándose la brecha, ya gigantesca, entre el incremento demográfico y el crecimiento de la producción de bienes y servicios.

 

Esta situación mundial es igualmente la de México. Crece la población, pero crece más y más rápidamente la producción de alimentos y del resto de los bienes y servicios. Lógicamente y en consecuencia, hoy el país tiene cuatro veces más recursos y posibilidades de cubrir las pensiones de viejos, enfermos, desempleados y viudas que hace sesenta años.

 

A pesar de ello, las autoridades del Seguro Social, del ISSSTE y de la Secretaría de Hacienda dicen que no es posible sostener el actual sistema de pensiones.

 

Y sin embargo, no solamente es posible sostener ese sistema de elemental justicia social. Es, además, perfectamente posible agrandarlo en el número de beneficiarios y en el monto de las asignaciones. Y hacerlo, en el caso de los viejos, incluso a edades menos avanzadas, es decir, antes de los sesenta años de edad.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 4 de marzo de 2008 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Bombazo

 

“La política –dice la sentencia clásica– es lo que no se ve. Y cuando ocurre un hecho como el bombazo del pasado viernes 15 de febrero en el centro de la capital mexicana, el ciudadano y el periodista sólo pueden conocer el hecho mismo y, a veces, sus consecuencias. Pero nunca de manera diáfana, sus motivaciones.

 

Y como no hay duda razonable de que el bombazo de ese día fue un hecho esencialmente político, nada podemos saber de sus motivaciones, de sus promotores, de sus propósitos. Todo esto sólo lo conocen quienes lo idearon y lo planearon. Por eso sólo queda la especulación sobre las probables intenciones, el intento de análisis de los posibles propósitos.

 

Es obvio que la detonación de un artefacto explosivo en el centro de la capital de la república al mediodía cabe perfectamente en el catálogo de actos terroristas. Digamos que una bomba en un sitio público es el santo y seña de un acto terrorista. Esto es lo que se ve. Esto es lo que se vio.

 

Pero no se vio ni se ve al mandante. Ni al patrocinador. Ni se ve el propósito. Así que uno debe preguntarse quién puede tener interés en estallar una bomba en el centro de la capital, con su consiguiente efecto de terror entre la población.

 

¿Un grupo terrorista, un grupo insurgente, un grupo guerrillero dado a las prácticas del bombazo? Puede ser. Siempre será posible. Y esta parece ser la idea que ciertos medios de comunicación quieren meternos en la cabeza.

 

Pero no debe olvidarse que, visto el asunto históricamente, muchos atentados supuestamente terroristas no son sino una provocación con propósitos políticos y económicos ocultos.

 

A este tipo de acciones falsamente terroristas se les conoce con el nombre de “atentados con bandera falsa”. Ahí está, como acto emblemático de los atentados con bandera falsa, el ataque a las torres gemelas de Nueva York, con el fin de desatar la guerra es pos de petróleo de Iraq.

 

Décadas antes, EU inventó un atentado norvietnamita contra el buque SS Madox en la bahía de Tonkín, con el propósito de bombardear masivamente Vietnam del Norte. ¿Y quién no recuerda el incendio del Reichstag en Berlín, ordenado por Hitler para culpar a la oposición comunista y antinazi? Y, así, miles y miles de casos.

 

¿No habrá sido el bombazo del viernes 15 un atentado con bandera falsa con el fin de condicionar a la opinión pública en favor de la reforma judicial calderoniana, conocida como Ley Gestapo, una ley destinada a conculcar los derechos ciudadanos garantizados hasta ahora por la Constitución, con el fin de criminalizar y, así, mediatizar, atemperar o eliminar la inconformidad social visible y activa en todo el país?

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 26 de febrero de 2008 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Monogamia y poligamia


 

Hace 124 años, en 1884, Federico Engels dio a la estampa su extraordinaria obra de antropología llamada “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado”. Yo la leí por primera vez, allá por 1968, cuando estudiaba en la escuela de Economía. Y en el curso de esa lectura me encontré con una palabra que jamás había leído o escuchado. Ese nuevo vocablo era “poliandria”.

 

Poliandria significa la unión de una mujer con varios hombres. Pero no hay huellas históricas sólidas de la existencia de la poliandria como una situación generalizada. La etimología de poliandria es: poli, muchos, y andrós, hombre. A la mujer que vive con varios hombres se le llama poliandra. Pero también se le puede decir polígama. De poli, muchos, y gamós, unión.

 

A la situación que se da cuando es un hombre quien está unido con varias mujeres se le llama poliginia. De poli, muchos, y giné, mujer. Pero también se le puede decir polígamo. De poli, muchos, y gamós, unión.

 

Y a la situación que se presenta cuando es una mujer quien está unida con un solo hombre se llama monoandria. De mono, uno, y andrós, hombre. Pero también se conoce como monogamia. Y cuando se trata de la unión de un hombre con una sola mujer se habla también de monogamia en su forma de monoginia.

 

Hoy, en el mundo, en general, la situación que prevalece es la monogamia, ya sea monoginia (un hombre con una sola mujer) o monoandría (una mujer con un solo hombre). Incluso en el mundo musulmán, donde está permitida la poliginia, lo común es la monoginia. Eso del harén con muchas mujeres al servicio sexual de un hombre es un caso excepcional, privativo solamente de algunos oligarcas enormemente ricos. La inmensa mayoría de las familias musulmanas son fruto de la monoginia. Y ésta, la monoginia, es la situación general de las sociedades musulmanas.

 

En el mundo judío y cristiano, donde la poliginia y la poliandria están prohibidas, la monogamia (un solo hombre con una sola mujer) es, igualmente, la situación general. Y esto, sin desconocer que siempre se dan casos de poliginia y, también lógicamente, de poliandria.

 

Pero en cualquier caso, una cosa es segura: la monogamia, en sus vertientes de monoginia y monoandría, es la situación familiar dominante en el mundo cristiano, judío y musulmán. Y también en el ámbito de los ateos, los agnósticos y los escépticos.

 

Y todo esto lleva a pensar que la monogamia es la forma más civilizada de la relación entre los sexos, porque, como quizá le conste al amable lector o a la amable lectora, la poligamia es una fuente inagotable de sufrimientos para las personas, las familias y la sociedad.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx  Martes 19 de Feb. de 2008        

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Baúl de preocupaciones


 

Hace apenas cinco decenios, en México la esperanza de vida al nacer era de menos de 50 años. Ahora ronda los 75. ¿Qué tiene de extraño, en consecuencia, que hoy la gente se preocupe muy poco por adquirir un seguro de vida? Y frente a la documentada caída del mercado de los seguros de vida, tampoco tiene nada de raro que haya crecido de manera exponencial el mercado de los seguros de retiro laboral y de gastos médicos.

 

Y aunque es verdad que, como reza la sentencia clásica, nadie tiene la vida comprada, hoy cualquier persona da por sentado que habrá de llegar a edades avanzadas. Y que no sólo jugará con sus nietos, sino que verá correr los primeros años de vida de sus bisnietos. Hoy la preocupación no es morir joven. La preocupación es llegar a viejo en buenas condiciones de salud, en buen estado físico y mental.

 

A comienzos del nuevo siglo, las patologías no son las mismas que hace media centuria. Han desaparecido de las tablas de principales causas de morbimortalidad enfermedades que antes se llevaban a la tumba a millones de personas en edades tempranas y muy tempranas. Hoy los flagelos son otros. Son enemigos silenciosos, de lento avance, pero que todos conocemos. Suelen ser llamados padecimientos degenerativos. Y constituyen una amenaza de infierno que, como decía el poeta, resulta por todos tan temido.

 

Parkinson, alzhheimer, retinosis pigmentaria, glaucoma, cataratas, accidentes cardiovasculares, diversas parálisis, diabetes y otros flagelos andan por ahí, en el baúl de nuestras preocupaciones, inquietándonos permanentemente. Se trata, sin embargo, de amenazas cuya concreción no es asunto fatal o irremediable. Cada día que pasa la ciencia médica logra nuevos avances, nuevos remedios, nuevas terapéuticas para prolongar la existencia del ser humano. Y para que esa prolongación de la vida se realice en buenas condiciones físicas y mentales.

 

Llegar hoy a edades avanzadas es cosa normal. Y cada día que pasa será más normal hacerlo sin el deterioro hasta ahora asociado con algunas de estas enfermedades. Vivimos pues el inicio de una etapa en que la vejez será sólo un dato cronológico y no un catálogo, como todavía a veces ocurre, de limitaciones e insuficiencias.

 

Esa vejez sin enfermedades limitantes o invalidantes no puede ser, sin embargo, una ancianidad plena y disfrutable si el senecto carece de medios de subsistencia. Y en general, esos medios de subsistencia sólo pueden estar constituidos por una pensión de vejez, es decir, por un ingreso fijo y suficiente, a cargo del sistema de seguridad social, lo que, lamentablemente, no es el caso de México.  

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 12 de febrero de 2008  

 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

De los tres no se hace uno

 

Las migraciones humanas –ya se sabe– son tan antiguas como la humanidad misma. Y también se sabe que son fruto de la conjunción de dos factores que actúan sincronizadamente. Uno de ellos es el factor expulsión, en tanto que el otro es el factor atracción.

 

Cuando una persona, una familia o una comunidad deciden emigrar, lo hacen porque las condiciones de vida de su residencia son insatisfactorias o insoportables. Este es el factor expulsión. Y lo hacen también, porque piensan o creen o suponen que en otro lugar encontrarán mejores o menos malas condiciones de vida. Este es el factor atracción.

 

En la relación México-Estados Unidos, las migraciones, obviamente, operan en ambos sentidos: mexicanos que emigran a EU, y estadounidenses que emigran a México. La diferencia entre la magnitud de ambas migraciones se denomina saldo migratorio. Y visto históricamente, ese saldo indica que son muchos más los mexicanos que van a EU que estadounidenses que se desplazan hacia el país azteca.

 

Este saldo migratorio indica que en México es más fuerte que en EU el factor expulsión. Y significa también que en la Unión Americana es más fuerte que en México el factor atracción.

 

Y esto, que ha sido un fenómeno constante en la historia de la vecindad méxico-estadounidense, es hoy más cierto que nunca. La carencia de empleos y de salarios satisfactorios empuja cada día a más mexicanos a emigrar al país del norte. Así, en el sexenio foxista emigraron a EU al menos tres millones de mexicanos. A 500 mil por año. Y todo indica que la tendencia seguirá y se acrecentará en el gobierno calderonista.

 

Por eso no hay exageración alguna en decir que la emigración azteca hacia EU es uno de los problemas más acuciantes de México. Y más todavía, si se toma en cuenta el clima antiinmigrantes, xenófobo y racista que domina el pensamiento de sociedad, gobierno y medios de comunicación estadounidenses.

 

Y precisamente en los momentos en que el complejo y grave problema migratorio se torna todavía más grave, el secretario de Gobernación, Juan Mouriño, nombra subsecretaria de asuntos migratorios (o le ordenan nombrarla) a una señora analfabeta y frívola, Ana Teresa Aranda, absolutamente ignorante de problema tan espinoso y complicado.

 

Ese nombramiento absurdo da una idea bastante aproximada de la nula eficacia que acompañará la gestión de Mouriño en Bucareli. Si la designó el mozo madrileño, se ve que él, como ella, es también bastante lerdo. Y si Calderón lo obligó a darle la chamba a la ignara señora, la cosa está peor, pues se ve que, como se dice popularmente, de los tres no se hace uno.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 5 de febrero de 2008   

       

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Afrenta imperdonable


 

Casi cinco siglos de educación colonial (1521-2008) no han logrado que los modernos mexicanos acepten como padre de su nación al español Hernán Cortés. Al contrario: el extremeño es para los mexicanos el prototipo del genocida, del explotador, del ambicioso sin escrúpulos, del violador de mujeres.

 

Esta condena y este repudio históricos se expresan nítidamente en la ausencia en los dos millones de kilómetros cuadrados del territorio mexicano del más pequeño monumento público en honor del genocida hispano.

 

Creo recordar que existe por ahí, en el Hospital de Jesús de la ciudad de México, un pequeño busto del criminal extremeño, lugar en el que además se encuentran sus restos. Pero se trata de un homenaje privado que el pensamiento criollo rinde a esa despreciable figura. ¿Cuánto tiempo duraría en pie una estatua erigida en honor de un torvo personaje al que los mexicanos de hoy odian profundamente?

 

Durante los últimos casi quinientos años, los mexicanos han hecho del defensor de Anáhuac, del adversario vencido, torturado y asesinado por Cortés, el mayor héroe de la patria conquistada, despreciada y saqueada por el colonialismo español.

 

Esa consideración de figura mayor de la patria quedó magníficamente expresada, en célebre dístico, en la voz del poeta zacatecano

 

Joven abuelo: déjame loarte:

único héroe a la altura del arte.

 

En esas casi cinco centurias, sólo la emigración republicana de 1939-1942 pudo mitigar en algo el sentimiento antiespañolista que se alberga en el alma de los actuales pobladores de Anáhuac. Pero siempre fue clara la distinción entre aquellos emigrados que daban, que aportaban, que enriquecían, y esos otros migrantes venidos, en plan de superiores, a despojar, a enriquecerse, prestos al abuso.

 

Por eso pienso que Felipe Calderón no pudo cometer mayor error o más grande perversidad que nombrar en la Secretaría de Gobernación a un mozalbete emblemático, por nacimiento y por ideología, del repudiado españolismo colonialista.

 

Pero yerrro o perversidad, la designación de Juan Camilo Mouriño como segundo al mando en la república revela la galáctica distancia que separa a Felipe Calderón, nuevo jefe formal del pensamiento criollo, del sentir y pensar de la inmensa mayoría de los mexicanos, a los que mal gobierna por obra y gracia de la trampa y la mentira.

 

Otorgar nuevamente el gobierno de México a los gachupines, a quienes nuestro padre Miguel Hidalgo llamó a combatir, es una afrenta más, indeleble e imperdonable, que el criollismo pusilánime que domina el pensamiento de Felipe Calderón ha hecho a una patria que, evidentemente, no siente como suya.

 

www.miguelángelferrer-mentor.com.mx     Martes 29 de enero de 2008 

 

 

 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

 

MIGUEL ÁNGEL FERRER

 

Marihuana y TLC


 

Como es bien sabido, la superficie de tierra cultivable en México alcanza los 32 millones de hectáreas. De este total de suelo apto para la agricultura, una cuarta parte (8 millones de hectáreas) se dedica a la producción de maíz. Pero un poco más de esa cuarta parte (9 millones) se destina al cultivo de la marihuana.

 

Son dos las razones que explican que en el país del maíz se cultive más marihuana que el alimento básico de los mexicanos. La primera es que existe una gran demanda de este estupefaciente, sobre todo en el mercado de las drogas de EU. Esta enorme y creciente demanda de marihuana es satisfecha en buena parte por la producción proveniente de México.

 

La segunda razón estriba en que si bien la producción de yerba conlleva riesgos de persecución judicial, es mucho más rentable que la producción maicera. De modo que la diferencia de precios en favor del estupefaciente hace que muchos agricultores tradicionales de maíz migren hacia la producción de marihuana.

 

Este fenómeno no es novedoso. Se ha vivido desde hace muchos años. Y ha sido fruto de la caída constante del precio del maíz y del crecimiento, también constante, del precio de la marihuana.

 

Ahora, con la entrada en vigor del capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio con EU y Canadá (TLC), que permitirá la entrada libre de impuestos a México de maíz y frijol desde estas dos economías sajonas, es esperable que frente a los precios más bajos de estos alimentos importados, se genere una nueva y más grande emigración de agricultores mexicanos de la producción maicera y frijolera a la de marihuana.

 

De modo que una de las consecuencias ocultas del TLC agropecuario será el crecimiento de la superficie agrícola mexicana dedicada al cultivo de marihuana destinada al gran y siempre creciente mercado estadounidense de drogas. Digamos que el gobierno pripanista, de Salinas a Calderón, pasando por Zedillín y Fox, está estimulando, quién sabe si voluntaria o involuntariamente, la producción de marihuana.

 

Y hay razones para pensar que esta consecuencia del TLC ha sido voluntaria. Una de éstas es que el gobierno necesita muchas divisas para pagar las crecientes y frecuentemente absurdas importaciones que realiza la economía mexicana.

 

La generación de divisas fruto de la mayor producción y exportación de marihuana acrecentará el volumen de éstas que ya proporcionan la exportación de petróleo y de mano de obra. Y la nueva fuente de divisas será especialmente apreciable en momentos en que se anuncia la declinación tanto de los ingresos petroleros externos como de las remesas de los indocumentados.

 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 22 de enero de 2008


ECONOMÍA Y POLÍTICA

MIGUEL ÁNGEL FERRER

Tasa cero


A comienzos de este nuevo año, la agencia británica de noticias Reuters difundió un despacho desde la ciudad de La Habana en el que informaba que por segundo año consecutivo, la tasa de mortalidad infantil en Cuba había sido de sólo 5.3 fallecidos por cada mil nacidos vivos.

Para personas sin mayores conocimientos sociodemográficos esa cifra puede no decir nada. Por eso es útil conocer cuáles son las tasas de mortalidad infantil en otros países. 

En Estados Unidos, por ejemplo, esa tasa es de 6 por mil. Esto quiere decir que en tan significativo rubro Cuba adelanta a la primera potencia mundial. Pero la delantera cubana se torna impresionante cuando se conoce que entre la población afroamericana ese indicador es de 13 por cada mil.

Canadá, por su parte, tiene una tasa de mortalidad de infantes semejante a la cubana, y muy por debajo de la media latinoamericana que se cifra en 26. Como puede verse, la media de América Latina es del doble de la población estadounidense de color y 21 puntos más alta que la de Cuba.

Por lo que toca a Brasil, el gigante latinoamericano registra una tasa de mortalidad infantil de 31 por cada mil nacidos vivos, en tanto que en México ese indicador es de 22. Dicho de otro modo, en Brasil la mortalidad de niños es 6 veces mayor que en Cuba, mientras que la mexicana es cuatro veces más alta que la de la isla.

La magnitud de la proeza cubana en favor de sus niños puede apreciarse mejor si se considera que antes de la revolución encabezada por Fidel Castro la tasa de muerte de infantes era de 60 por mil, y que apenas al tercer año del triunfo de los revolucionarios, 1962, la mortalidad infantil había descendido 20 puntos, para colocarse en 40 por mil.

Pero si es verdad que en esta materia (como en tantas otras) Cuba marcha adelante de toda América Latina y de EU, también es verdad que la isla todavía no alcanza la tasa de mortalidad infantil de otros países ricos, como son los casos de Suecia, Dinamarca, Finlandia, Noruega y Japón, que es de sólo 3 por cada mil. 

No hay duda, sin embargo, que muy pronto Cuba alcanzará a estos países de ricas economías. Los datos demográficos de la isla, avalados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y por la Organización Mundial de la Salud (OMS) así lo indican.

Ya son varias las provincias cubanas en las que la mortalidad infantil es menor a la media nacional (que es, como ya se indicó, de 5.3). Son los casos de Las Tunas y Matanzas, con 4.4, Camagüey, con 4.2 y Sancti Spíritus, con 4.1, en tanto que veintiún municipios de la isla cerraron el año 2007 con una tasa cero de mortalidad infantil.

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 15 de enero de 2008 


ECONOMÍA Y POLÍTICA

MIGUEL ÁNGEL FERRER

Calderón imita a Salinas


Con Felipe Calderón se está repitiendo punto por punto y paso por paso la historia de Carlos Salinas de Gortari. Ambos llegaron a Los Pinos como resultado de un megafraude electoral ampliamente documentado. Y si Salinas acudió fallidamente al recurso de la “legitimación por el ejercicio del poder”, al mismo procedimiento pretende recurrir ahora Calderón.

Pero no hace falta mucha perspicacia para comprender que el michoacano logrará igual resultado que el hombre de Dublín: ilegitimidad indeleble y eterna. Porque, como diría el clásico, lo que las urnas no dan, la publicidad, por machacona que sea, no presta.

La marca perenne de la usurpación del poder no fue, sin embargo, lo peor que le pasó a Salinas. Luego de cinco años de gobierno con puros resultados de saliva, magnificados por los medios de comunicación radiotelevisivos, el usurpador vio en unos cuantos meses desmoronarse sus castillos de arena: crisis económica y financiera, devaluación del peso, fuga de capitales, asesinatos políticos, delincuencia organizada creciente, subordinación a Washington, ruina de miles de pequeñas y medianas empresas y hasta una insurrección popular en armas que sólo pudo ser vencida años después mediante la estrategia contrainsurgente del cerco militar, la tierra arrasada y las matanzas masivas y ejemplarizantes.

Y eso que Salinas tenía fama de inteligente y de audaz, atributos que ni siquiera los calderonistas más recalcitrantes se atreven a endosar a su amo. Y eso que Salinas no tuvo que enfrentar un activo movimiento social y popular de repudio formado por millones de personas. Y eso que Salinas no gustaba de la disipación. Y eso que Salinas tenía en un puño a todos y cada uno de los gobernadores. Y eso que Salinas tenía en el gobierno del DF, el corazón del país, a un dócil empleado.

En condiciones políticas radicalmente más adversas, ¿por qué cabría esperar que Calderón consiguiera lo que Salinas, mucho mejor dotado intelectual y anímicamente, fue incapaz de conseguir?

De modo que la enseñanza es muy clara. La legitimidad de origen no tiene sucedáneos. Ahí están, además del de Salinas, los emblemáticos casos de Victoriano Huerta, de Francisco Franco y de Augusto Pinochet.

Es comprensible que Calderón y sus amigos recurran hasta al fallido expediente salinista en procura de la legitimidad de la que carecen. Allá ellos y su gusto por la fantasía. Pero la sociedad tiene claro que a falta de procesos electorales limpios, la democracia no existe y es suplida por la dictadura descarada. Y, como ayer con Salinas, hoy con Calderón, los mexicanos vivimos en una descarada dictadura. 

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 8 de enero de 2008  

 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

El valor de la palabra

MIGUEL ÁNGEL FERRER

Una larga tradición histórica identifica la palabra discurso con los vocablos demagogia, rollo, palabrería. Incluso se usa discurso como antónimo de hecho, de realidad. Y también se emplea discurso para referirse a un propósito de ocultamiento de la realidad. Por eso la hora de los discursos es la hora del aburrimiento, del sopor, del tiempo perdido, del engaño deliberado, de la farsa.

Hay veces, ciertamente, que un discurso es un momento esperado. Un hecho que referirá o anunciará cosas importantes. Y hay ocasiones en que sin ser esperado resulta trascendental. Como aquél discurso memorable del presidente Cárdenas anunciando en 1938 la expropiación de las empresas petroleras extranjeras. 

O como aquel otro de José López Portillo en 1982 dando cuenta al pueblo mexicano de la nacionalización de la banca. Y quién no sabe que los discursos de Fidel Castro suelen ser cátedras magistrales del comandante para orientar a su pueblo sobre cuestiones relevantes y a veces de vida o muerte para la independencia de la nación cubana.

Una cosa parecida a éstas aconteció en la ciudad de México el pasado domingo 18 de noviembre con el esperado discurso de Andrés Manuel López Obrador. El Primer Informe de Gobierno del Presidente Legítimo de México fue, como suele suceder con el carismático tabasqueño, una pieza oratoria plena de intencionalidad política, de explicaciones sobre la situación nacional, de orientaciones al pueblo sobre el qué hacer, el cuándo y el cómo.

El tema central del discurso fue el tema petrolero. López Obrador llamó al pueblo a defender el carácter nacional y estatal de ese recurso. Y aleccionó a sus millones de seguidores sobre las acciones necesarias para lograr ese propósito patriótico. Pidió organizar una campaña nacional “pueblo por pueblo, colonia por colonia” en defensa del petróleo y a prepararse para impulsar acciones de resistencia civil pacífica en toda la república si el gobierno de Calderón insiste en entregar esa industria al capital privado.

“Preparémonos –dijo– para llevar acciones de resistencia civil pacífica, en todo el país, bajo tres criterios básicos: la no violencia, la no afectación de terceros y la puesta en práctica de medidas eficaces que realmente cumplan con el propósito de mantener el petróleo bajo el dominio de la nación”.

Con sus palabras en la plaza pública, López Obrador participa centralmente en la patriótica tarea de impedir una nueva colonización petrolera de México. Pero los discursos del Peje son, además, una reivindicación del valor de la palabra, del sentido esencial del discurso como vía de esclarecimiento y  no de engaño.

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 31 de Dic. de 2007   

 

 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

MIGUEL ÁNGEL FERRER

Acteal y Zedillo


El pasado sábado 22 de diciembre se cumplieron diez años de la matanza de indígenas en la comunidad de Acteal, en el estado de Chiapas. Una carnicería ordenada o autorizada por el entonces presidente de la república, Ernesto Zedillo, como parte de la estrategia militar de tierra arrasada y asesinatos masivos y ejemplarizantes, destinada a minar el apoyo indígena, campesino y popular de la región de Los Altos de ese estado suriano a la guerrilla del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

Claramente, el objetivo de Zedillo fue cumplido. Esa matanza fue el principio del fin de la actividad revolucionaria de la guerrilla zapatista. Pero si Zedillo consiguió su propósito de quebrarle el espinazo al EZLN, no logró, en cambio, borrar su nombre del primer lugar de la lista de los asesinos de Acteal. 

Hoy, cualquier interesado en el tema puede consultar en Internet la enciclopedia Wikipedia para conocer algunos detalles de ese nauseabundo crimen, y llegar por sí mismo a la conclusión de que semejante carnicería no pudo ser realizada sin la orden o al menos la aprobación directa del comandante supremo del Ejército, institución encargada de la lucha armada contra el EZLN. La ficha respectiva de Wikipedia dice así:

“Con el nombre de Matanza de Acteal se conoció en los medios mexicanos el resultado de una incursión militar en la zona zapatista de Los Altos de Chiapas (sureste de México). Durante dicha incursión, presuntos miembros del grupo Máscara Roja atacaron a indígenas tzotziles de la organización Las Abejas, que se encontraban en el interior de una capilla rezando. El resultado fueron 45 muertos.

“De las víctimas, 16 eran niños, niñas y adolescentes; 20 eran mujeres y nueve hombres adultos. Siete de las mujeres estaban embarazadas. Los responsables directos de la masacre fueron grupos paramilitares opuestos al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

“Según testigos, las mujeres, hombres, niños y pertenecientes al grupo comunitario de "Las Abejas", simpatizante del EZLN, fueron todos masacrados sin la menor misericordia por unos 90 paramilitares, presuntamente miembros del grupo Máscara Roja, en una operación que se extendió durante siete horas y que se desarrolló a sólo 200 metros de un retén de la policía”.

No existe por ahora en México ninguna posibilidad de |llevar a Zedillo ante los tribunales. Quizá sea posible en lo futuro. Pero ni la protección política, judicial y mediática de que hoy disfruta el ex mandatario puede borrar la convicción social y popular de la responsabilidad directa y mayor de este perverso sujeto en la matanza de Acteal.

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 25 de Dic. de 2007 

  

ECONOMÍA Y POLÍTICA

MIGUEL ÁNGEL FERRER

La ley y el orden


Usted seguramente lo conoce. Se llama Fred Dalton Thompson, y es uno de los personajes estelares de la serie estadounidense de televisión intitulada en castellano, para su difusión en México, “La ley y el orden”. Thompson hace el papel del fiscal Arthur Branch, que es el jefe de los detectives y de los equivalentes gringos a los agentes del Ministerio Público mexicano.

Pero Thompson no sólo es actor. También se dedica a la política, actividad en la que ha logrado importantes posiciones, incluso la de miembro relevante del Senado de EU.

Ahora, Fred Dalton Thompson ha anunciado sus intenciones de convertirse en el candidato del Partido Republicano a la Presidencia de EU. Y para lograr su propósito, sus asesores y él mismo han decidido presentarlo como un político conservador pero moderado. 

Ocurre, sin embargo, que al leer algunos de los rasgos de su ideología, resulta muy difícil catalogarlo como moderado. Veamos algunos de estos rasgos. Thompson apoya la política de Bush en Iraq, y sólo lamenta que no se hayan usado suficientes tropas.  Propugna la más estricta aplicación de las leyes migratorias para impedir la entrada de inmigrantes ilegales y se opone a programas de amnistía plena a los indocumentados, mientras propone expandir los programas de visas a personal calificado (un eufemismo para referirse al infame robo de cerebros).

El actor también es partidario de los programas que tienden a privatizar la seguridad social y la atención a la salud. Respalda los planes de reducción de impuestos (para los ricos) presentados por Bush. Aboga por la prohibición del aborto y es contrario al matrimonio entre personas del mismo sexo.

Como puede verse, Thompson está muy lejos de ser un político moderado. Le quedarían mejor las calificaciones de ultraconservador, reaccionario y hasta fascista. Su respaldo a la invasión de Iraq lo hace responsable de los crímenes cometidos en la antigua Mesopotamia por EU, por lo que son muchos los elementos (un millón de muertos, hasta ahora) para catalogarlo como criminal de guerra y genocida.

Dicen los expertos que son escasas las posibilidades de Thompson de llegar a la Casa Blanca. Pero en la baraja de precandidatos demócratas y republicanos a la Sala Oval, hay algunos personajes más belicistas, reaccionarios, homofóbicos y xenófobos que el afamado actor.

Algunos de éstos no sólo apoyan la guerra contra el pueblo iraquí, sino que son partidarios de utilizar en ella armas atómicas. De modo que Thompson y sus cuates son buenos ejemplos del sistema criminal que algunos ideólogos de la derecha nos quieren vender como la democracia perfecta.

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 18 de Dic. de 2007   

¿Por qué EU no quiere a Hugo Chávez?

MIGUEL ÁNGEL FERRER

En las páginas del ultraconservador diario estadounidense The Washington Post apareció recientemente un artículo del ex jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, en el que llama abiertamente a “barrer” a Hugo Chávez, a quien califica de tirano. Y al igual que este periódico, también The New York Times y la cadena CNN participan en la campaña golpista contra el presidente venezolano.

Llama la atención este poco afecto de EU por “el dictador” Chávez, pues es bien conocida la simpatía que Washington siempre ha mostrado por los dictadores. Ahí están, por ejemplo, los casos de Batista, en Cuba; de Trujillo, en la Dominicana; de Pinochet, en Chile; de Videla, en Argentina; de Stroessner, en Paraguay; de Somoza, en Nicaragua; de Bordaberry, en Uruguay; de Duvalier, en Haití; de Castillo Armas, en Guatemala; de Rojas Pinilla, en Colombia; y, entre muchos otros más, de los diversos y sucesivos dictadores militares brasileños.

También extraña que contra todos estos tiranos no haya empleado EU los procedimientos golpistas que sí utilizó, en cambio, contra gobiernos  elegidos democráticamente, como el de Allende, en Chile; el de Francisco I. Madero, en México; el de Joao Goulart, en Brasil, y como ahora, descaradamente, contra el gobierno de Hugo Chávez.

Si Washington dice que Chávez es un dictador, ¿por qué, entonces, no lo apoya y protege como ha hecho con otros, éstos sí, dictadores en toda la línea? Y conviene recordar que Victoriano Huerta, Pinochet, Videla y otros tiranos se instalaron en el gobierno por medio de un golpe de Estado militar y sin el concurso de elecciones, justamente todo lo contrario de Chávez, que ha ganado ya más de diez procesos electorales.

Así que para saber si Chávez es o no es un dictador hay que ver la reacción de EU. Si la Casa Blanca lo apoyara, entonces no habría duda de que el ex coronel es un dictador. Y a la inversa: si EU lo calumnia y combate, entonces no hay duda de que Chávez será cualquier cosa, pero no un dictador.

¿Por qué, entonces, la animadversión de Washington contra Chávez? ¿Será porque no se somete a los designios de EU? ¿Será porque no trabaja para aumentar las ganancias de las empresas estadounidenses en Venezuela? ¿Será porque ha librado a ésta del analfabetismo? ¿Será porque ha conseguido que el petróleo, la principal riqueza venezolana, haya vuelto al dominio de la nación?

¿Será porque la línea del gobierno chavista no la dicta el embajador gringo en Caracas? ¿Será porque el mandatario ha hecho una alianza con Cuba socialista? ¿Por qué será que una potencia que adora, alienta, apoya y protege a los dictadores no quiere a Hugo Chávez?

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 11 de Dic. de 2007

ECONOMÍA Y POLÍTICA

MIGUEL ÁNGEL FERRER

Una especie de seguro

En el panorama económico mexicano aparecen ahora tres datos preocupantes. Se trata de hechos que vistos por separado constituyen señales de alarma, pero que considerados conjuntamente producen una mayor preocupación sobre el futuro inmediato de la economía nacional y, consecuentemente, de la economía de las familias mexicanas.

Esta tercia de datos son los siguientes. Primeramente, una considerable y sostenida fuga de capitales; en segundo término, un estancamiento en el monto de las remesas que envían a sus familias en México los migrantes indocumentados que trabajan en EU; y en tercer lugar, una creciente morosidad en el pago de las deudas contraídas con tarjeta de crédito por millones de ciudadanos.

La fuga de dinero es mala señal económica, porque indica que los capitalistas intuyen el peligro de una próxima, aunque siempre negada oficialmente, devaluación del peso con respecto al dólar estadounidense. Frente a la pura expectativa de una devaluación brusca, los capitalistas tienden a proteger sus recursos en peso, sacándolos del país. Y una vez pasado el suceso devaluatorio, retornan su dinero, pero a un nuevo y más alto tipo de cambio. De este modo consiguen mantener y luego acrecentar el valor en pesos de sus capitales.

Lo significativo de este hecho radica, finalmente, en que los capitalistas, grandes y pequeños, ponen en duda el optimismo sin bases de Calderón, y emiten la señal de alarma.

También es mala señal el estancamiento en el monto de las remesas que llegan de EU a la economía mexicana, porque ésta deja de contar con ingentes recursos en dólares. Este hecho implica una no creciente y quizá pronto decreciente disponibilidad de dólares para pagar las exorbitantes y no siempre necesarias importaciones.

Finalmente y, por dos razones, es mala señal económica la creciente morosidad en el pago de deudas contraídas con tarjeta de crédito. Primero, porque indica que las familias encuentran cada día más dificultades para cubrir sus compromisos crediticios, ya sea por falta de empleo o por insuficiencia de ingresos. Y, segunda razón, porque esa mora, una vez desbordada, implicaría una crisis del sistema financiero, más o menos semejante al colapso bancario de 1994, del que aún no se reponen millones de familias. 

Ante esta inquietante situación ¿hay algo que pueda hacer el ciudadano común y corriente? Pues sólo puede incidir en el único factor que está en sus manos: procurar no endeudarse o no endeudarse más. Una especie de seguro contra daños mayores. Porque la crisis se ceba y lastima más a quienes se encuentran endeudados al momento en que estalla la crisis.

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 4 de Dic. de 2007 

ECONOMÍA Y POLÍTICA

MIGUEL ÁNGEL FERRER

Etimologías


A una catástrofe como la inundación de la ciudad de Villahermosa y de buena parte del estado de Tabasco se le puede decir, igualmente, hecatombe, desastre, siniestro y cataclismo. 

Catástrofe proviene del griego catastrofein, que quiere decir destrucción. La etimología de hecatombe heca: cien, y bous: buey, significa el sacrificio de cien bueyes, es decir, una carnicería, un suceso sangriento y mortal. Desastre deriva del latín dis: des, partícula privativa, y astrum: astro, es decir, sin el favor de los astros, desafortunado. 

El vocablo siniestro tiene por etimología la voz latina sinister: siniestro, que está a la izquierda, que no es recto. En México diríamos que resultó chueco, cojo, malo, infortunado, de mala suerte.

Finalmente, cataclismo proviene de la voz griega cataclismós, que significa inundación. Y parece así que el vocablo cataclismo es el que mejor cuadra para denominar lo acontecido en Tabasco, pues se trató, en efecto, de una inundación devastadora.

En las cinco palabras referidas queda claro el sentido de desgracia, de tragedia, de suceso desafortunado, de mala suerte. Pero las desgracias, los accidentes, los hechos desafortunados no son sólo fruto de la casualidad; también lo son, y casi siempre en mayor medida, de la causalidad, es decir, de causas, de factores causales. Un accidente de automóvil, por ejemplo, se debe casi siempre a la impericia del conductor, a la presencia del alcohol, al exceso de velocidad, a la fatiga, a deficiente señalización, a falta de mantenimiento del vehículo o al mal estado de la calle o carretera.

No hay duda de que los cientos de miles de damnificados de la inundación de Tabasco tuvieron mala suerte. Pero su desgracia no fue producto sólo de lluvias de intensidad más allá de lo normal. Esas puras precipitaciones pluviales fuera de la norma no alcanzan para explicar la magnitud de la hecatombe.

Con informaciones y datos recogidos por aquí y por allá se ha ido sabiendo que impericia y corrupción en el manejo del caudal de la presa hidroeléctrica Peñitas fueron factores determinantes en el cataclismo.

Descartada la casualidad, es necesario identificar, procesar y sancionar a los ineptos y corruptos causantes del desastre. Pero no será fácil, pues el organismo encargado de la persecución de los delitos, ya sean éstos  imprudenciales o dolosos, la Procuraduría General de la República, es una institución corrompida hasta el tuétano, cuyas funciones esenciales son el hostigamiento de los adversarios del régimen, el encubrimiento de la corrupción gubernamental y la exoneración, por consigna o por dinero, de ineptos y corruptos.

www.miguelangelferrer-mentor.com.mx     Martes 27 de Nov. de 2007   

 
ECONOMÍA Y POLÍTICA

MIGUEL ÁNGEL FERRER

Farsa legislativa

Tanto la Cámara de Diputados como el Senado de la República han planteado la urgente necesidad de investigar y, en su caso, castigar los innumerables y escandalosos actos de corrupción del gobierno de Vicente Fox. Casos de corrupción que constituyen tipos penales que se sancionan con largas penas de prisión.

Según ambas cámaras del Poder Legislativo Federal, esa indagación debe incluir tanto al ex mandatario como a su esposa, Marta Sahagún, y a los hijos de ésta. Y también, desde luego, a muchos –centenares, obviamente– de los funcionarios de diversos niveles jerárquicos que acompañaron a Fox y a Marta en sus públicos y muy bien documentados latrocinios en perjuicio de la nación.

Pero nadie debe emocionarse por la pronta llegada de doña Justicia. Los desplantes de diputados y senadores no pretenden el castigo de los bandidos. Solamente buscan, en un acuerdo secreto con Calderón, conminar a Fox al silen